DEJAR ENTRAR

Somos seres sociales, necesitamos y dependemos de otras personas, de los lazos que creamos y las relaciones profundas.

Dice José Zurita, director del Instituto Galene de Psicoterapia Humanista Integrativa: “sólo tú puedes hacerlo, pero tú solo no puedes»

Hoy en día vivimos interconectados a niveles nunca vistos en la historia de la humanidad.

Ya no solo por el número de personas a las que podemos acceder sin que haya distancias, sino también por la velocidad y la inmediatez de ese acceso.

Pero contrariamente a lo que se podría esperar, más lazos, más interacciones sociales, no están consiguiendo más intimidad ni más cercanía en esas relaciones.

Se ha creado un fenómeno de la vergüenza, al estar más expuestos, al ser más vistos, más miedo tenemos de ser rechazados.

Por lo que más escondemos, más aparentamos y menos mostramos nuestro interior.

Mostrarse implica exponerse, abrirse, dejar ver nuestro interior, lo alegre y lo triste, y eso conlleva un riesgo a que nos puedan dañar.

Por ello necesitamos seguridad y confianza para poder lograr abrirnos de la manera más sincera posible a las personas.

Pero para esa seguridad y confianza se necesita tiempo y dedicación a esa relación.

Y cuando tengo 1000 “amigos”, el tiempo y la dedicación se resumen en dar likes a sus publicaciones para que sepan que estamos ahí.

Pero tantas relaciones superficiales acaban por pasar factura…nos falta algo…esa intimidad, ese sentir que estamos dentro, que están dentro.

No podemos mantener un gran volumen de relaciones porque tenemos un tiempo y energías finitas, por eso es necesario renunciar al número si queremos obtener calidad.

Pasar más tiempo buscando más seguidores que nutriendo y avanzando en las relaciones que ya tenemos no fomenta la intimidad ni la cercanía.

Y cuando vienen los problemas, el dolor, la tristeza, la necesidad de otra persona…es cuando miramos a quien sentimos cerca, muy cerca, dentro.

Si no hemos fomentado ese tipo de relación puede que, rodeados de cientos y miles de personas, nos sintamos solos.

Cuida, da tiempo, confía, preocúpate, mantente ahí, ábrete poco a poco.

Por suerte puedo decir que tengo ese tipo de relaciones con varias personas. Por suerte y por implicación tanto de ellas como mia.

Cuida tus relaciones. No hay mejor compañía.

Un abrazo.

Pablo Fernández Díaz. Psicólogo. Psicoterapeuta Humanista Integrativo.

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