ESO QUE TÚ te DAS

Este pasado domingo hemos podido ver en televisión la magnífica entrevista que Jordi Évole realizó a Pau Donés.

O quizás lo que vimos no fue una entrevista, más bien una revelación.

En “Eso que tú me das” impresiona ver desde tan cerca el final de una vida, pero desde el minuto uno lo que más impresiona aún es sentir, tan de cerca, cómo se habla de la vida.

Del amor por la vida.

Pau no habla desde la pantalla, habla desde el corazón.

Momentos como esos nos hacen recapitular, detenernos a pensar, a sentir, a darnos cuenta, son momentos de un valor incalculable porque tienen un gran poder, lo podemos sentir.

Sin embargo, por experiencia, sabemos que a veces resulta tan difícil retenerlos como el agua en la palma de la mano.

Los primeros días son de total presencia, podemos planear cambios en nuestra vida o en nuestra forma de vivirla.

Las primeras semanas va perdiendo algo de fuerza, todo ese poder parece que se va erosionando con nuestro día a día.

Volvemos a enfadarnos y frustrarnos con cosas que habíamos visto que no eran tan importantes.

Eso que pusimos lo primero de la lista vuelve a caer poco a poco a posiciones más retrasadas y olvidadas.

Pasados los meses quizás ya nos hemos olvidado, quizás solo nos venga el recuerdo ante algún comentario, ante alguien que vuelva a hacer resurgir el nombre de Pau.

¿Porqué aquello que nos hace bien, que sabemos que es bueno para nosotros, es tan fácil dejar de hacerlo?

Lo primero es ser consciente de que nuestros estilos de vida conllevan un ritmo muy rápido, muchos deberes y quehaceres que nos impiden tener tiempo para parar y observar.

Así mismo también tenemos cierto sentimiento de egoísmo cuando escuchamos hablar de cuidarse, de darse lo que uno necesita.

Y por último, vivimos en una sociedad y cultura que no empuja al autoconocimiento ni al bienestar emocional.

Todo lo contrario, empuja a estar pendiente de los demás y vivir entorno a ellos, en una carrera por no quedarse rezagado.

La felicidad se encuentra de puertas a dentro, pero lo que nos enseñan es que la felicidad está de puertas a fuera.

Por ello el título de esta entrada.

Hemos podido tener la suerte de que exista “Eso que tú me das”.

Sin embargo es un título engañoso, ya que Pau Donés, lo que nos enseña, es a querer y a amar Eso que tú TE das.

Que sean nuestras manos las que nos acaricien, nuestro corazón el que nos ame, nuestra mente la que nos cuide y nuestro cuerpo el que nos lleve…

¿Dónde?

Donde tú quieras.

Pablo Fernández Díaz. Psicólogo. Psicoterapeuta Humanista Integrativo.

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