No es lo que vemos o vivimos, se trata desde dónde lo vemos o desde dónde lo vivimos
Os dejo un video de Youtube.
Daros diez minutos para verlo.
Es importante ver cómo cambia la perspectiva de las cosas dependiendo desde dónde observamos.
Nuestra mente funciona de manera parecida, a veces se centra en algo y no puede salir de ese foco.
En otras ocasiones ve un vacío sideral y no encuentra lugar al que agarrarse.
Es importante poder ser observadores de nuestras emociones, de nuestros pensamientos, de nuestra postura corporal…
El hecho de convertirnos en observadores nos permite tomar el control del punto de vista, no sumergirnos, no vernos arrastrados o ahogados.
Es la diferencia entre observar la tristeza y ser conscientes de que sentimos pena a ser esa tristeza y ver las cosas desde ahí, con desesperanza, con apatía, con falta de fuerzas.
Ser conscientes de que tenemos rabia acumulada y hacernos cargo de ella, no ser la rabia y explotar de maneras dañinas para nosotros mismos o para otras personas.
Es vivir en nuestro propio mundo y tomar nuestras propias decisiones, dirigir nuestra vida.
Si te sientes inmóvil, paralizado/a, anclado/a, que no avanzas… observa todo ello, trata de verlo desde diferentes puntos de vista, habla con personas de confianza, acude a terapia.
Siempre hay otra visión, otro entendimiento, otra forma de resolver los problemas.
Un abrazo
Pablo Fernández Díaz. Psicólogo. Psicoterapeuta Humanista Integrativo.

